EN ALGÚN LUGAR En alguna parte estás. En alguna parte aguardas a que yo te encuentre. O tal vez también me buscas. Pero si me buscas es probable que te encuentres desesperado y en movimiento. Así que prefiero que estés quieto: que seas tú quien aguardes, o mejor: que vivas despreocupado, sin pensar que pronto llegaré hasta ti, yo sí en movimiento, desesperado y en movimiento. Expectante. Actuando un poco como el cazador al acecho, disfrutando del acto mismo de salir de cacería y de atisbar por entre los resquicios, los claros del bosque. Casi siempre te imagino de ese modo. La situación puede variar, pero soy yo quien llega hasta ti y te domina. Aunque alguna vez fue al revés, y entonces tú, al piano, tocabas el Impromptu número 4 de Schubert, junto al ventanal desde donde se domina la ladera, en la colina de Cobenzl (porque la acción se desarrolla en Viena, poco después de la muerte de Franz). Te levantaste d...