MESSI

En el cósmico juego el infinito

oscilar del balón como un planeta

rebota y lo dominas con gran treta

eclipsando rivales cual perito.

 

La trayectoria indómita, el fortuito

romance del balón y el guardameta

cuyo cuerpo lo envuelve en su silueta:

el otro gran actor en este rito.

 

En silencio te aprestas ante un tiro,

los rivales se forman en barrera,

perfecta puntería que yo admiro,

 

perfecta trayectoria tan certera,

de un gol que se fraguó cual un suspiro:

placeres que nos das de tu cantera.




 

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