El tambor de hojalata, de Günter Grass
Danzing, años treinta. La ascensión del fascismo y la anexión de Polonia. Fronteras que se mueven y poblaciones que no logran acomodar su identidad, como los cachubos. Günter Grass traza la historia de su personaje Oskar en semejante contexto, minimizando las referencias explícitas a los acontecimientos históricos, y sin embargo presentes, tan presentes que deciden el destino de la mayoría de los personajes. El tambor de hojalata despliega una serie de recursos retóricos en torno a la sutileza: lítotes, eufemismos y elipsis que atestiguan el oficio de Grass como gran narrador. Parte de tales sutilezas son los cambios de perspectiva que se dan al principio y al final de la novela: Oskar, interno en un sanatorio para enfermos mentales, solicita papel para escribir y actúa como narrador y personaje, lo que justifica los constantes cambios gramaticales que van y vienen de la primera a la tercera persona. Y al final, cuando se incorpora otra voz narrativa en el personaje que fung...