Las asignaturas de literatura en bachillerato: un laboratorio para la redacción académica universitaria
(Ponencia presentada en el 17° Congreso Latinoamericano del College Board, en San Juan, Puerto Rico)
En el marco de las tendencias más recientes de la educación, puede hablarse de un cambio de paradigma. Un cambio que se da en varios niveles: desde los que tienen que ver con elementos palpables –como el aula y los accesorios con los que cuenta y que en ella se ocupan– hasta los elementos estructurales –como la planeación de un curso, el diseño de las clases y la dinámica con la que se llevarán a cabo– (Sancen Contreras, 2000; Olmos, 2010). No es posible señalar si todo cambio implica una mejoría inmediata o si es perjudicial, ya que son las personas las que producen los cambios y materializan un curso en el día a día. Aun así, lo que no se puede pretender es petrificar las prácticas docentes, sobre todo si tomamos en cuenta el vertiginoso ritmo con el que se desenvuelve el mundo en nuestra época posmoderna.
En el caso de los planes de estudio de la Escuela Nacional Preparatoria (EPN) –que numerosas instituciones incorporadas a la UNAM siguen en todo el territorio mexicano–, el estudio y práctica de la redacción académica se concentra en las asignaturas de Lengua Española, Literatura Universal y Literatura Mexicana e Iberoamericana, de 4°, 5° y 6°, respectivamente.
La enseñanza de la literatura, de acuerdo con los planes de estudio vigentes, no contempla, como antaño, el estudio de la historia literaria. El programa indicativo de la UNAM lo señala de modo tajante al afirmar que el curso de Lengua Española “estudia la literatura con un sentido formativo, no debe impartirse como historia de la literatura” (Progama…, 1996). Por otro lado, se recalca la dinámica en la que el estudiante habrá de desarrollar la autonomía en el aprendizaje y habrá de desarrollar habilidades de investigación. Asimismo, se mencionan habilidades como el manejo fluido de la expresión oral y de la expresión escrita: “El texto literario –escogido cuidadosamente– será el pretexto para ejercitar la comprensión de la lectura (lo que se dice, lo que se sugiere y lo que se oculta); para ampliar el léxico; para observar la lengua y sus funciones; para iniciar al educando en la investigación” (Progama…, 1996).
Es así como se impone la necesidad de vencer reticencias inherentes a todo cambio de paradigma. La evolución de un proceso educativo no se obtiene por la simple enunciación de un decreto o por el establecimiento de una ley: se logra en el aula, a partir de la aplicación de teorías y con base en la experiencia que, en el caso de la escritura, la brinda el contacto con los textos de los estudiantes. Surge entonces el escollo de compaginar los contenidos de las asignaturas con los objetivos planteados. Tal es el punto crucial del proceso que nos ocupa: dotar de un nuevo significado a las lecturas de textos literarios, clásicos y modernos, para detonar la práctica de la redacción académica.
Para tal efecto, se proponen los siguientes procedimientos, aplicados a las asignaturas de Lengua Española, Literatura Universal y Literatura Mexicana e Iberoamericana (que se imparten en los colegios incorporados a la UNAM), aunque extrapolables a otros cursos de niveles previos al ingreso de una licenciatura.
Para el curso de Lengua Española,
• promover la lectura de ensayos, entre los que se destacan los textos de Miguel de Unamuno o Américo Castro, como autores consagrados por la tradición;
• contrastar el estilo de los autores consagrados con el de los contemporáneos, como Javier Marías, Rosa Montero o Juan José Millás;
• explorar la faceta periodística de narradores que han incursionado en esa disciplina;
• destacar los valores intrínsecos de textos periodísticos, en especial aquellos escritos por autores de probada calidad literaria, como Manuel Vicent o Antonio Muñoz Molina;
• redactar comentarios de textos y establecer lineamientos sobre su estructura y sobre el tipo de prosa con que se desarrollarán;
• publicar los textos de los alumnos en redes sociales, blogs o participar en concursos académicos patrocinados por instituciones educativas.
Para el curso de Literatura Universal,
• vincular, sistemáticamente, los temas y los textos de épocas pasadas con aspectos de la sociedad actual:
contrastar la eficacia narrativa de las tragedias griegas con la ineficacia estructural de las telenovelas;
comparar el concepto de Amor Cortés, del medioevo, con una definición actual sobre el amor: impresionista (creada por el propio alumno), filosófica, psicológica, etcétera;
• aprovechar el carácter proteico de la literatura, especialmente de la moderna y contemporánea, para describir los diferentes registros empleados por los autores, destacando el registro académico, como en los siguientes ejemplos (característica de numerosos autores hispanoamericanos que se puede aprovechar también en el curso de Literatura Mexicana e Iberoamericana):
la disertación de Edgar Allan Poe sobre el ajedrez en Los crímenes de la calle Morgue;
el cientificismo de autores naturalistas, entre los que se destacan Gustav Flaubert y Emile Zola;
los ensayos contenidos en novelas de Robert Musil, Milan Kundera, Fernando del paso o Carlos Fuentes;
el registro libresco de Jorge Luis Borges;
el registro publicitario en Juan José Arreola o Manuel Puig, entre otros;
Para el curso de Literatura Mexicana e Iberoamericana,
• vincular los temas del curso con el área específica elegida por el estudiante; a saber: Físico-Matemáticas e Ingenierías, Ciencias Biológicas y de la Salud, Ciencias Sociales, y Humanidades y Artes;
• estructurar la vinculación mediante proyectos, con lo que se concreta el carácter pragmático de la actividad (situación comunicativa con un lector específico), de los que se presentan algunos ejemplos:
en el área de Físico-Matemáticas e Ingenierías, estudiar las ideas sobre el universo, el espacio multidimensional y la física cuántica a partir de las obras de Borges;
en Ciencias Biológicas y de la Salud, investigar las propiedades de la flora vernácula y los conocimientos que de ella tenían los pueblos autóctonos;
en Ciencias Sociales, diseñar proyectos para impulsar el turismo en zonas arqueológicas o con rico acervo de arte colonial;
en Humanidades y Artes, investigar sobre el acervo de poesía colonial anónima que se encuentra en varias iglesias de México.
Afortunadamente, la literatura es tan amplia al abarcar tantos aspectos del mundo y del individuo que no se necesita forzar la imaginación para encontrar temas de estudio. Al proceder de este modo, el profesor cumple con el objetivo primordial de los cursos de literatura, que es el de introducir al estudiante al mundo académico universitario, cumpliendo con los contenidos marcados, enriqueciéndolos con bibliografía adicional y produciendo textos, siempre con el propósito de dominar el registro académico.
Bibliografía:
Olmos Migueláñez, S. y Rojas Ramírez, N. “La sociedad de la información”, en Nieto Martín, S., y Rodríguez Conde, M. J. (Coord.), Investigación y evaluación educativa en la sociedad del conocimiento, Salamanca, Universidad de Salamanca, 2010, pp. 15-30, recuperado de http://books.google.com.mx/books?id=0OmjkbteDG8C&pg=PA99&dq=paradigma+educativo&hl=es419&sa=X&ei=OxtiUeebF4LoqwGyq4CoBA&ved=0CE4Q6AEwBjgK#v=onepage&q=paradigma%20educativo&f=false
Programa de estudios de la asignatura de Lengua Española, Plan 1996, en http://www.dgire.unam.mx/contenido/normatividad/enp/prog_indicativos/4o/1402.pdf, 28/01/2013.
Programa de estudios de la asignatura de Literatura Universal, Plan 1996, en http://www.dgire.unam.mx/contenido/normatividad/enp/prog_indicativos/5o/1516.pdf, 28/01/2013.
Programa de estudios de la asignatura de Literatura Mexicana e Iberoamericana, Plan 1996, en http://www.dgire.unam.mx/contenido/normatividad/enp/prog_indicativos/6o/I/1602.pdf, 28/01/2013.
Sancen Contreras, Fernando, “La creatividad, paradigma filosófico para una nueva educación”, en Reencuentro, no. 28, sep-2000, recuperado de http://bibliotecadigital.conevyt.org.mx/servicios/hemeroteca/reencuentro/no28/uno/nueva.html
Yurén Camarena, Ma. Teresa, La filosofía de la educación en México (2° ed.), México, Trillas, 2011.
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