El partido más importante de la jornada 1 se jugó en el Olímpico Universitario.
Llegó el inicio de la actividad futbolística de la LigaMx y, en el encuentro más importante de la fecha 1, los Pumas lucieron a sus nuevas adquisiciones, así como estuvieron dirigidos por Gustavo Lema, a quien se le caracteriza por ser el heredero de las estrategias y visión futbolística de Antonio Mohamed.
Grandes expectativas por ver a uno de los principales equipos de México continuar con un proyecto futbolístico que se mantiene a pesar de tantas y tan significativas renovaciones.
Sin embargo, al iniciar el encuentro de hoy, la gran ausencia fue Rogelio Funesmori, que fue el contrato bomba de la Liga y quien acaparó los reflectores durante las últimas semanas. El primer tiempo resultó disputado y jugado a un ritmo semilento, con pocas llegadas tanto de los auriazules como de los visitantes, el FC Juárez.
Más que hacer una narración del partido, que los Pumas terminaron ganando por la mínima diferencia, hay aspectos que destacar y que podrían marcar el rumbo que tome el equipo del Pedregal durante las próximas jornadas: un Gustavo Lema que supo hacer cambios para la segunda mitad, cuando entró Funesmori sustituyendo al cada vez más desprestigiado Del Prete, quien tuvo una clarísima oportunidad de remate con la cabeza que desaprovechó como es costumbre.
Una plantilla que va consolidándose y cuyos nombres vienen creciendo desde la temporada pasada así como la expectativa de que ahora sí funcionen las contrataciones y acaben por dar el salto de calidad que la institución se merece, plantilla dentro de la cual la defensiva (donde se destaca Lisandro Magallán y Nathan Silva, junto con el cancerbero, el cada vez más experimentado Julio González comienza a ser determinante para soportar los partidos.
Un Chino Huerta que se entregó como siempre pero que ahora comenzó a descollar también en la generación de juego ofensivo, con su asistencia en la jugada del gol que marcó el Toto Salvio, pero cuyos movimientos estratégicos se diversificaron no sólo en esa jugada sino en gran parte del segundo tiempo: dejó de ser ese jugador entregado, pero siempre encarador, para ser mayormente creativo en sus decisiones y su trabajo con los compañeros.
En el partido, como también es típico que pase con los Pumas, hubo decisiones arbitrales polémicas. Sobre todo dos: la expulsión de Nathan Silva y el gol anulado de César Huerta. La expulsión del zaguero brasileño es el resultado de una apreciación y de una regla que, vista en detalle, resulta poco clara, pues considerar cuándo sí o cuándo no se presenta una "ocasión manifiesta de gol" puede ser una definición resbalosa, sobre todo para sacar una tarjeta roja.
Mucho más flagrante resulta el error arbitral en el gol anulado de Huerta: en las repeticiones televisivas se aprecia sin lugar a dudas que, en la falta previa a la jugada del gol -que fue el motivo de la anulación-, se aprecia que el jugador de Pumas toca el balón, por lo que se invalida la falta que le adjudican sobre Avilés Hurtado.
En definitiva, y tras experiencias similares y reiteradas hasta el hartazgo durante los últimos cuatro o cinco torneos, la dirección técnica de Pumas debería asumir que las decisiones arbitrales van a seguir siendo mayoritariamente contrarias a sus intereses en jugadas de apreciación y, por tanto, diseñar estrategias que minimicen los riesgos que conlleva tener a los árbitros en contra.


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